Un arreglo fúnebre elegante y lleno de simbolismo que transmite serenidad, respeto y un mensaje de despedida lleno de sensibilidad. Esta corona fúnebre está cuidadosamente elaborada con 50 rosas en color lila, que evocan calma y espiritualidad, combinadas con 24 rosas blancas, símbolo de pureza y paz eterna. Se complementa con delicado concador, que aporta textura, armonía y un acabado sobrio y distinguido a la composición.
Ideal para homenajes póstumos, ceremonias de despedida y expresiones de condolencia, esta corona es una forma respetuosa y significativa de acompañar a los seres queridos en momentos difíciles. Su diseño equilibrado y elegante honra la memoria del ser querido con belleza y solemnidad, expresando sentimientos profundos cuando las palabras no alcanzan.